
No siempre hay que vaciar un edificio entero: muchas veces la comunidad de propietarios necesita vaciar solo las zonas comunes —trasteros abandonados, sótanos, cuartos, cubiertas, patios— llenos de trastos acumulados durante años. En EdiVac trabajamos con administradores de fincas y comunidades de toda Catalunya para vaciar esos espacios con orden y sin molestias para los vecinos.
Te explicamos cómo abordamos el vaciado de zonas comunes de una comunidad.
Coordinación con el administrador de fincas
El administrador de fincas es nuestro interlocutor habitual: nos facilita el acceso, coordina con la comunidad y centraliza las decisiones. Le damos un presupuesto cerrado que pueda presentar a la junta.
Trabajar con el administrador simplifica todo el proceso para la comunidad.
Presupuesto claro para la junta
Damos un presupuesto por escrito, detallado y sin sorpresas, para que la junta de propietarios pueda aprobarlo con transparencia. Todo queda claro antes de empezar.
Un presupuesto claro facilita la aprobación en la reunión de vecinos.
Trasteros y cuartos abandonados
Los trasteros y cuartos comunes acumulan muebles viejos, bicicletas, electrodomésticos y trastos sin dueño. Los vaciamos, clasificamos el contenido y damos salida responsable a cada material.
Recuperar esos espacios da valor y utilidad a la comunidad.
Sótanos, cubiertas y patios
Vaciamos también sótanos con humedad, cubiertas con trastos y patios interiores llenos de voluminosos, con los medios adecuados para el acceso y la carga en cada caso.
Devolvemos esos espacios comunes a un estado limpio y utilizable.
Retirada de voluminosos y RAEE
Los muebles voluminosos y los electrodomésticos abandonados (RAEE) se retiran y se gestionan por su vía de reciclaje, sin dejar nada en la vía pública ni en el punto verde a medias.
La gestión correcta evita problemas y sanciones a la comunidad.
Sin molestar a los vecinos
Planificamos el trabajo para molestar lo mínimo: horarios acordados, protección de zonas comunes y ascensores, y limpieza al terminar. La convivencia es una prioridad.
Un vaciado ordenado deja buena imagen a la comunidad y al administrador.
Limpieza de las zonas comunes
Tras vaciar, limpiamos las zonas comunes intervenidas —sótano, trastero, patio— y las dejamos despejadas y presentables, listas para su uso o para una reforma.
Una zona común limpia se disfruta y se conserva mejor.
Vaciados por okupación o abandono
A veces hay que vaciar un piso o local de la comunidad tras una okupación o un abandono, con el contenido dejado atrás. Lo hacemos con las autorizaciones necesarias y coordinándonos con el administrador.
Recuperamos el espacio para que la comunidad pueda volver a usarlo.
Documentación de la gestión
Entregamos la documentación de la gestión de residuos, útil para la comunidad y para el administrador de cara a la junta y a cualquier trámite.
Todo queda documentado y en regla.
Trasteros con dueño desconocido
En los trasteros comunes suele haber cosas de las que nadie se hace responsable. Recomendamos a la comunidad dar un plazo de aviso antes del vaciado; pasado ese plazo, retiramos lo que quede, documentándolo para el administrador.
Ese aviso previo evita reclamaciones posteriores de algún vecino.
Aprovechar el vaciado para una mejora
Vaciar un sótano o un trastero común es la ocasión ideal para que la comunidad recupere ese espacio para bicicletas, contenedores o un uso nuevo. Dejamos el espacio limpio y listo para esa mejora.
Un espacio recuperado revaloriza el edificio para todos los vecinos.
Vaciados tras siniestro o humedad
Tras una inundación de sótano, un incendio o una humedad grave, hay que vaciar lo dañado antes de reparar. Lo retiramos y coordinamos con el seguro cuando hace falta la documentación de lo retirado.
Un vaciado rápido tras el siniestro acelera la vuelta a la normalidad.
Pequeños vaciados también
No hace falta que sea un gran trabajo: vaciamos también un solo trastero, un cuarto de contadores o un patio. Para la comunidad, resolver esos pequeños focos de trastos también cuenta.
Ningún encargo es demasiado pequeño para una comunidad.
Rapidez para no alargar molestias
Cuando se interviene en zonas comunes, cuanto antes se acabe, mejor para la convivencia. Planificamos el trabajo para resolverlo en el menor tiempo posible, sin dejar contenedores ni trastos a medias en el portal.
Un trabajo rápido y limpio deja contenta a la comunidad.
Presupuesto por partidas para la junta
Si la comunidad quiere, desglosamos el presupuesto por espacios —sótano, trasteros, patio— para que la junta pueda decidir qué acomete ahora y qué deja para más adelante.
Poder priorizar por partidas facilita la aprobación en la reunión.
Colaboración estable con administradores
Con muchos administradores de fincas trabajamos de forma recurrente: saben que respondemos rápido, damos precio cerrado y dejamos las zonas comunes impecables. Esa confianza agiliza cada nuevo encargo de sus comunidades.
Ser un proveedor de confianza del administrador beneficia a todas sus fincas.
Cuéntanos qué necesita tu comunidad
Si eres administrador de fincas o miembro de una junta y necesitáis vaciar zonas comunes en cualquier ciudad de Catalunya, cuéntanoslo: damos un presupuesto cerrado para presentar a la comunidad.
Recuperamos los espacios comunes de tu edificio con orden y sin molestias.