
Vaciar un edificio para rehabilitación o derribo genera un gran volumen de residuos de construcción y demolición (RCD): escombro, tabiquería, sanitarios, carpinterías, cables y mucho más. Gestionar bien esos RCD no es opcional: la normativa obliga a separarlos y a llevarlos a gestor autorizado. En EdiVac esa gestión forma parte del servicio, con toda la trazabilidad.
Te explicamos cómo gestionamos los RCD de un vaciado de edificio.
Qué son los RCD
Los residuos de construcción y demolición son los que genera una obra: hormigón, ladrillo, tejas, yeso, madera, metal, vidrio, plástico y tierras. Cada fracción tiene su vía de gestión y valorización.
Identificarlos y separarlos bien es el primer paso de una gestión correcta.
La separación en origen
Separamos los RCD en origen, durante el vaciado, por materiales: metal por un lado, madera por otro, escombro, vidrio, plástico. Cuanto mejor se separa, más se valoriza y menos va a vertedero.
La separación en origen es lo que abarata y mejora la gestión.
Gestor autorizado y trazabilidad
Los RCD se derivan a gestor autorizado, con la documentación que exige la normativa. Cada retirada viaja con su documento de identificación hasta su destino de valorización o vertedero.
La trazabilidad es lo que acredita que todo se gestionó bien.
Valorización frente a vertedero
Damos prioridad a la valorización: el metal se recicla, la madera y los áridos se reaprovechan. Solo va a vertedero lo que no tiene otra salida. Es mejor para el medio ambiente y para el coste.
Valorizar más significa pagar menos por vertedero.
El metal, con valor
El metal de un edificio —estructura ligera, barandillas, tuberías, radiadores— tiene valor de mercado. Lo separamos y lo valorizamos, y ese valor se descuenta del coste del vaciado.
En edificios grandes, el metal recuperable es una partida importante.
Los residuos peligrosos entre los RCD
Entre los RCD puede haber residuos peligrosos: amianto, envases de pintura, disolventes, tubos fluorescentes, transformadores. Los identificamos, los separamos y los derivamos a gestor autorizado, nunca con el escombro común.
Mezclar un peligroso con el escombro es una infracción grave.
La documentación para la obra
La dirección de obra necesita el plan y los certificados de gestión de RCD para su documentación y para la licencia. Los entregamos como parte del servicio.
Sin esa documentación, la obra no está completa a efectos administrativos.
Contenedores y logística
Coordinamos los contenedores por fracción y su retirada, con los permisos de ocupación de vía necesarios. Planificamos para no acumular contenedores en la calle más de lo justo.
Una logística de contenedores bien planeada evita quejas y sanciones.
Responsabilidad del productor de residuos
La propiedad que promueve la obra es responsable de la correcta gestión de sus residuos. Por eso conviene trabajar con quien gestiona con gestor autorizado y entrega toda la trazabilidad: te cubre como productor.
Elegir bien a quien vacía el edificio protege tu responsabilidad legal.
El código LER de cada residuo
Cada tipo de RCD tiene un código LER (Lista Europea de Residuos) que lo identifica en la documentación. Clasificamos los residuos con su código correcto para que la trazabilidad y los certificados estén bien hechos.
Un residuo mal codificado es una gestión que no cuadra en los papeles.
Reducir el volumen a vertedero
Cuanto más separamos y valorizamos, menos volumen acaba en vertedero y menos paga la propiedad por gestión. Trabajamos para maximizar la valorización de cada obra.
Menos vertedero es mejor para el medio ambiente y para el presupuesto.
Las tierras y los áridos
Las tierras limpias y los áridos de un edificio pueden reaprovecharse como material, en lugar de tratarse como residuo. Los separamos para darles esa salida cuando es posible.
Reaprovechar áridos reduce coste y huella de la obra.
Coordinar RCD con el resto del vaciado
La gestión de RCD no va aparte: la integramos con el vaciado del contenido, para que todo salga ordenado, por fracciones, en una sola operación coordinada.
Un vaciado y una gestión de RCD coordinados ahorran tiempo y contenedores.
La fianza de residuos del ayuntamiento
Muchos municipios exigen depositar una fianza por los RCD al pedir la licencia de obra, que se devuelve al justificar la correcta gestión. Los certificados que entregamos son los que permiten recuperar esa fianza.
Una gestión documentada es, literalmente, dinero que la propiedad recupera.
Punto limpio y gestor: cada cosa a su sitio
No todo va al mismo sitio: algunos residuos van a planta de valorización, otros a gestor especializado y otros a punto limpio. Dirigimos cada fracción a su destino correcto, sin atajos.
Llevar cada residuo a su sitio es lo que hace legal la gestión.
Cuéntanos tu edificio
Si vas a vaciar un edificio con obra en cualquier ciudad de Catalunya, cuéntanos el caso: gestionamos los RCD con separación, gestor autorizado y trazabilidad, dentro de un presupuesto cerrado.
Con nosotros los residuos de tu obra se gestionan bien y con todos los papeles.