Vaciar un edificio completo no se parece a vaciar un piso: hay varias plantas, un gran volumen de contenido, logística de calle, contenedores y, a menudo, residuos de construcción. Por eso el precio se calcula con una visita técnica, no con una llamada. En EdiVac damos un un presupuesto fijo, por escrito, pero conviene entender qué factores lo mueven.
Con una valoración clara sabes desde el principio a qué atenerte y evitas sorpresas a mitad de obra.
El número de plantas y viviendas
El primer factor es el tamaño del edificio: cuántas plantas, cuántas viviendas o locales y qué superficie total. No cuesta lo mismo una finca de tres plantas que un bloque de diez o un edificio de oficinas completo.
Valoramos el volumen real de cada planta, no solo los metros sobre plano.
El volumen y el tipo de contenido
Un edificio de viviendas amuebladas, un edificio de oficinas con mobiliario y archivo o un hotel con equipamiento de hostelería generan volúmenes muy distintos. Cuanto más lleno y más variado, más horas y más contenedores.
El tipo de contenido también marca cómo se separa y se gestiona.
El ascensor y el montacargas
Bajar el contenido de un edificio de varias plantas depende mucho de si hay ascensor o montacargas, o si hay que hacerlo por la escalera. En fincas antiguas sin ascensor, el trabajo se multiplica.
Valoramos el acceso vertical porque condiciona el tiempo y el equipo.
La logística de la calle
Una calle ancha con posibilidad de contenedor y zona de carga no es lo mismo que una calle estrecha del casco antiguo con horarios restringidos. La logística urbana pesa en el presupuesto de un edificio.
Conocer la normativa de cada ciudad nos permite planificar y ajustar el coste.
Los residuos de construcción y demolición
Un edificio vacío que va a rehabilitación o derribo genera RCD —escombro, tabiquería, sanitarios— que hay que separar y llevar a gestor autorizado. Esa gestión entra en la valoración.
Separar bien los RCD abarata la gestión frente a llevarlo todo revuelto.
El amianto, si lo hay
Muchos edificios anteriores a 2002 tienen amianto en bajantes, depósitos o cubiertas. Su retirada la hace empresa acreditada e inscrita en el RERA, con plan de trabajo, y se valora aparte.
Detectarlo en la visita evita sorpresas y riesgos durante el vaciado.
Los permisos de ocupación de vía
Colocar contenedores, un montacargas exterior o una grúa en la calle requiere permisos municipales de ocupación de vía. Los gestionamos y su coste se contempla en el presupuesto.
Trabajar con los permisos en regla evita multas y paros de obra.
La urgencia y el trabajo por fases
Un edificio con fecha de obra o de derribo puede requerir servicio urgente o trabajo por fases, planta a planta. Esa planificación se refleja en el presupuesto, pero cumple el calendario.
Nos adaptamos al ritmo de la propiedad, el administrador o la constructora.
Cuándo el vaciado sale sin coste
Cuando el valor del metal, el mobiliario y los materiales recuperables de todo el edificio compensa el coste del trabajo, el vaciado puede salir sin coste. Lo valoramos con transparencia y te lo decimos con claridad.
Si no compensa, damos un precio ajustado. Nunca tasamos a ciegas ni prometemos gratis sin valorar.
Qué incluye el precio
Un presupuesto bien hecho contempla la mano de obra, el montacargas y los medios de carga, los contenedores, el transporte, la gestión de RCD con gestor autorizado, el desescombro y la limpieza final. Todo por escrito.
En EdiVac el precio que te damos es el que pagas.
Por qué un edificio no se valora por teléfono
Con un piso se puede dar un precio orientativo con fotos, pero un edificio entero tiene demasiadas variables: plantas, accesos, montacargas, calle, RCD, amianto. Quien te cierra un precio de un edificio sin verlo o improvisa o se guarda la letra pequeña.
Por eso, para un edificio, insistimos siempre en la visita técnica.
El coste del desescombro y la limpieza final
Vaciar no acaba con el último mueble: queda el desescombro de lo fijado y una limpieza que deje el edificio listo para la obra o la venta. Esa partida entra en el presupuesto y conviene que esté detallada para que no aparezca como un extra.
Un edificio entregado limpio facilita el replanteo de la obra.
Factura y trabajo con profesionales
Trabajamos con administradores de fincas, promotoras, constructoras, fondos y particulares, con factura y las formas de pago habituales del sector. La documentación de gestión de residuos forma parte del expediente de obra.
Todo queda en regla, con su factura y su justificación documental.
Un presupuesto por partidas
Para un edificio damos el presupuesto por partidas —vaciado, RCD, amianto, logística— para que veas de dónde sale cada cifra y puedas decidir con transparencia. Nada de un precio global opaco.
Un presupuesto desglosado es más fácil de aprobar y de justificar.
Cómo pedir un presupuesto fiable
Para un edificio lo habitual es una visita técnica, donde medimos plantas, volumen, accesos y logística. Con esos datos cerramos un precio por escrito, con la opción de vaciado sin coste si el metal y los materiales lo compensan.
Cuéntanos qué edificio hay que vaciar y en qué ciudad está, y concertamos la visita.